La newsletter: solo cuando hay algo que contar
Tengo una regla para la newsletter: si no se lo contaría a un amigo, no sale. Por eso algunos meses no sale.
Leer más →Casi todos los CRM empiezan por un contacto. PagoCRM empieza por una cuota que no se ha cobrado. Y eso decide todo lo demás.
Casi todos los CRM empiezan por un contacto.
De dónde viene, en qué fase está, qué probabilidad hay de cerrar la venta. Embudos de colores, flechas y previsiones.
PagoCRM empieza por el otro extremo: por una cuota que no se ha cobrado.
Llevo años trabajando con clubes deportivos. Y nunca he visto a un tesorero de club preocupado por sus ventas.
Lo que le preocupa es otra cosa. El recibo que han devuelto. La familia que paga tarde todos los meses. La hoja de cálculo que solo entiende él y que, si se pone enfermo, nadie sabe interpretar.
Es el dinero que ya se ha ganado y no ha llegado. Esa es la parte de una organización pequeña que no deja dormir.
PagoCRM no salió de una pizarra. Salió de un formulario para padres de fútbol que hicimos para un cliente y que, sin darnos cuenta, empezó a generar las cuotas solo.
Luego vino lo incómodo. Para conseguir el primer cliente de verdad, me ofrecí a pagar yo. Meses después, arrancó en un club de atletismo. Y con el segundo club entendimos que aquello ya no era un proyecto. Era un producto.
Nada de eso fue rápido. Pero todo fue real.
Girar alrededor del cobro obliga a decir que no a muchas cosas que lucen en una demo.
Una vez, una fundación deportiva me pidió siete funciones y dije que no a una. Todas eran razonables. Seis encajaban. Una no.
Y cada vez que nos tienta una función, la pregunta es la misma:
¿Esto ayuda a alguien a cobrar?
Si la respuesta es sí, nos lo planteamos. Si es no, va a una lista que leo con mucho cariño y poca prisa.
No es que lo demás no importe. Es que hay cien herramientas que hacen lo demás. Y casi ninguna que se obsesione con que el dinero llegue el día que tiene que llegar.
Me lo han preguntado: «Si ya tenéis los contactos, ¿por qué no hacéis un CRM completo?».
Porque un CRM completo compite con gigantes que tienen más dinero, más gente y más paciencia que nosotros. Un producto que solo quiere que cobres compite con una hoja de cálculo y un tesorero agotado.
Esa segunda pelea la podemos ganar.
Y, además, la hemos elegido nosotros. Sin inversores que nos pidan un mercado más grande. Con clientes que nos pagan cada mes por algo muy concreto.
Los demás CRM te ayudan a vender más.
PagoCRM te ayuda a cobrar lo que ya has vendido. Que, si lo piensas, debería ir primero.