ESCRITOS

Foxnice Booking y Foxnice Restaurant: la misma idea, dos veces

Foxnice Restaurant empezó con un correo masivo que salió regular. Foxnice Booking, con años de clientes pidiéndonos lo mismo. Y las dos acabaron en la misma idea.

En noviembre de 2022 mandamos un correo masivo a restaurantes.

Web nueva, carta digital, pedidos online y reservas de mesa, con una oferta de lanzamiento «solo hasta el 31/11/2022».

El 31 de noviembre no existe.

Así nació, más o menos, Foxnice Restaurant.

Las respuestas

Las que guardo en el correo son una pequeña lección de humildad.

Respuestas automáticas confirmando una reserva que nadie había hecho. Un hotel avisando de que estaba cerrado por obras hasta la temporada siguiente. Y un negocio que nos escribió, muy educadamente, para pedir que lo diéramos de baja: no tenía nada que ver con la restauración.

Correo genérico, lista genérica y una oferta con fecha imposible. Si me lo enseña un cliente, le digo que no lo mande.

Pero la idea de fondo no era mala. Solo estaba mal contada.

Mientras tanto, en las reservas

Con Foxnice Booking, el camino fue el contrario. Nada de campañas. Años de clientes de turismo rural pidiéndonos lo mismo una y otra vez.

Que solo se cobre al huésped cuando hace el check-in. Que el calendario funcione antes que el cobro. Que el sistema calcule bien cada reserva, sin sorpresas para nadie.

Cada cliente quería su versión. Y durante años se la hicimos a mano, una a una.

Hasta que nos dimos cuenta de que estábamos construyendo la misma casa con distinto color de fachada. Los problemas eran los mismos; solo cambiaba el logo.

Cuando construyes lo mismo por tercera vez, ya no es un proyecto. Es un producto que te niegas a ver.

Así que cogimos lo que se repetía y lo convertimos en algo que un negocio puede usar sin encargarlo desde cero. Y en algún momento dejamos de personalizar el motor de reservas, salvo una excepción.

La misma idea, dos veces

Un alojamiento rural y un restaurante parecen negocios distintos. Pero por dentro tienen el mismo problema.

Alguien quiere reservar. Alguien tiene que cobrar. Y en medio hay una persona que ya trabaja demasiadas horas y no quiere aprender a usar otra herramienta.

Foxnice Booking y Foxnice Restaurant son eso: lo que hemos aprendido construyendo, rompiendo y arreglando, convertido en algo que se puede usar al día siguiente.

No adivinamos qué necesita un restaurante o un alojamiento. Llevamos años oyéndoselo pedir.

Esa es la ventaja. No la oferta. Y desde luego, no la fecha.

P. D.: Si alguien encuentra un 31 de noviembre en el calendario, que me avise. Tengo una oferta pendiente.