ESCRITOS

Integrar con plataformas grandes es fácil hasta que necesitas que alguien conteste

El código nos llevó unos días. Conseguir que una persona contestara, dos semanas. Una integración sencilla con una gran plataforma de reservas me recordó dónde está de verdad la dificultad.

El código nos llevó unos días.

Conseguir que una persona contestara, dos semanas.

En diciembre intenté conectarnos con una gran plataforma de reservas de actividades. El plan era sencillo: que cada reserva hecha en la plataforma llegara automáticamente a nuestro sistema. Sin copiar nada a mano y sin hojas de cálculo.

Mandé el primer correo siguiendo su propia documentación. Nadie contestó. Una semana después volví a escribir, esta vez solo para preguntar con quién teníamos que hablar.

Silencio. Muy profesional, eso sí.

Las cosas solo se movieron cuando el cliente les llamó por teléfono. De repente, nos pidieron la dirección a la que enviar los datos. La primera les daba error, así que mandamos otra, y esa sí funcionó. En el mismo hilo pregunté si había alguna forma de simular una compra para poder hacer pruebas sin tocar reservas reales.

Esa pregunta sigue sin respuesta.

Integrar con una gran plataforma es una tarea técnica de días y una prueba de paciencia de semanas.

La línea que nadie pone en un presupuesto

Reconozco que lo subestimé. Otra vez.

Cuando calculo una integración, calculo el código: cuánto tardo en leer la documentación, en escribir lo que recibe los datos y en probarlo. Casi nunca calculo cuánto voy a tener que esperar una respuesta.

Y la espera suele ser más larga que el trabajo. Lo que pasa es que nunca aparece en ningún plan, porque a nadie le gusta escribir «dos semanas: esperando» en un presupuesto.

Hace años escribí que no deberías construir tu negocio sobre una herramienta cuyo proveedor no contesta. Y lo sigo aprendiendo, cada vez con nombres más grandes.

Lo que haría distinto no tiene nada de técnico. Pedir un entorno de pruebas el primer día, no después del primer problema. Encontrar la única vía de contacto que funciona antes de necesitarla. Decirle la verdad al cliente: «estamos listos, estamos esperando a que respondan» es una actualización honesta; una fecha que depende del buzón de otro, no. Y tener una alternativa manual, para que nadie se quede a oscuras mientras esperas.

Hemos construido Foxnice desde 2014 sin inversores, y nuestros productos los paga el trabajo para clientes. Una espera de dos semanas no es solo un retraso. Es tiempo que no podemos dedicar a otra cosa y un cliente que se pregunta por qué tarda tanto.

Crecer sin prisas te enseña a esperar. Pero no a esperar sin un plan.

El código nos llevó unos días.

La próxima vez, el plan dirá también cuánto dura la espera.

P. D.: Si trabajas en una gran plataforma y estás leyendo esto: hola. Seguimos esperando.